Los ensayos
Los ensayos c | No soy filĂłsofo. Los males me abruman segĂșn su peso; y pesan tanto segĂșn la forma como segĂșn la materia, y a menudo mĂĄs.[26] Tengo mĂĄs perspicacia para verlos que el vulgo; tambiĂ©n tengo mĂĄs resistencia. En suma, si no me hieren, me pesan. b | La vida es una cosa delicada y fĂĄcil de alterar. En cuanto mi semblante se vuelve hacia la aflicciĂłn c | ânemo enim resistit sibi cum coeperit impelli[27] [pues nadie se resiste cuando empieza a ser empujado]â, b | por mĂĄs necio que sea el motivo que me haya llevado hasta ahĂ, irrito por ese lado mi inclinaciĂłn, que despuĂ©s se alimenta y exaspera con su propio impulso, atrayendo y amontonando una materia sobre otra, para poder nutrirse:
Stillicidii casus lapidem cauat.[28]
[La gota que cae continuamente horada la roca].
Estos goteos comunes me devoran y ulceran. c | Las molestias ordinarias nunca son leves. Son continuas e irreparables, en especial cuando surgen de los miembros de la casa, continuos e inseparables.
b | Cuando examino mis asuntos desde lejos y en conjunto, encuentro, quizå porque mi memoria no es muy precisa, que hasta el momento han ido prosperando mås allå de mis cålculos y razones. Saco de ellos, me parece, mås de lo que hay; su éxito me traiciona. Pero ¿estoy en plena tarea, veo marchar todas estas parcelas?:
Tum uero in curas animum diducimur omnes.[29]