Los ensayos
Los ensayos b | En cualquier caso, el daño que acarrea mi ausencia no me parece merecer, mientras sea capaz de soportarlo, que rehúse aceptar las ocasiones que se ofrezcan para distraerme de esta presencia penosa. Siempre hay alguna cosa que marcha de través. Los asuntos, a veces de una casa, a veces de otra, te apremian. Los observas todos desde demasiado cerca. En esto tu perspicacia te perjudica, como también te perjudica bastante en otras cosas. Huyo de los motivos de enojo, y evito enterarme de las cosas que van mal. Y, con todo, por más que haga, a cada momento me enfrento en mi casa con alguna circunstancia que me disgusta. c | Y las bribonadas que más me ocultan son las que conozco mejor. Hay algunas que, para que ocasionen menos daño, uno debe ayudarse a sí mismo a esconderlas. b | Vanas punzadas; c | vanas a veces, b | pero no dejan de ser punzadas.[23] Las molestias más pequeñas y débiles son las más penetrantes. Y, así como las letras pequeñas fatigan más la vista, también los asuntos pequeños nos hieren más.[24] c | La multitud de pequeños males hace más daño que la violencia de uno, por grande que sea. b | A medida que estas espinas domésticas se vuelven abundantes y finas, nos hieren con más agudeza, y sin aviso, pues tienden a sorprendernos de repente.[25]