Los ensayos
Los ensayos Jamás nadie se entregó de forma más plena y abandonada al cuidado y gobierno de un tercero de lo que lo harÃa yo, si tuviese a quién. Uno de mis anhelos en estos momentos serÃa hallar un yerno que fuese capaz de alimentar y hacer dormir cómodamente mi vejez, en cuyas manos pudiera deponer con plena soberanÃa la administración y el uso de mis bienes; que hiciera con ellos lo que yo hago, y que ganara a mis expensas lo que yo gano, a condición de que fuera con un ánimo verdaderamente agradecido y amistoso. Pero, ¡en fin!, vivimos en un mundo en el cual se desconoce la lealtad de los propios hijos.