Los ensayos
Los ensayos Veamos ahora cosas de otra cosecha. Es muy dudoso que pueda encontrarse un beneficio tan evidente al cambiar una ley aceptada, sea la que fuere, como daño hay en modificarla.[64] Un Estado es, en efecto, como un edificio hecho de diferentes piezas ajustadas entre sí con una unión tal que es imposible mover una sin que el cuerpo entero se resienta. El legislador de los turios ordenó que si alguien quería abolir una de las viejas leyes o establecer una nueva, se presentara ante el pueblo con la soga al cuello. De esta manera, si la novedad no era aprobada por todos, sería estrangulado en el acto.[65] Y el de Lacedemonia dedicó su vida a obtener de sus ciudadanos la promesa firme de no infringir ninguna de sus ordenanzas.[66] El éforo que cortó con tanta rudeza las dos cuerdas que Frinis había añadido a la música no está inquieto por si ésta es mejor o por si los acordes son más ricos; le basta para condenarlas que se trata de una alteración de la forma antigua.[67] Esto es lo que significaba la espada herrumbrosa de la justicia de Marsella.[68]