Los ensayos
Los ensayos c | El objetivo del cirujano no es matar la mala carne. Esto es sólo el inicio de la curación. Él mira más allá, pretende hacer renacer la natural, y devolver el miembro a su debido estado. Quien sólo propone eliminar aquello que le tortura, se queda corto, pues el bien no sucede necesariamente al mal; otro mal puede sucederle, y peor.[56] Así les ocurrió a los asesinos de César, que precipitaron el Estado a tal extremo que tuvieron que arrepentirse de haber intervenido. A muchos después, hasta nuestros siglos, les ha ocurrido lo mismo. Mis contemporáneos franceses saben bien qué decir al respecto. Todas las grandes mutaciones socavan y desordenan el Estado.