Los ensayos
Los ensayos A veces encuentro la manera de afirmarme contra estas consideraciones en la despreocupación y la molicie. En cierto modo éstas nos conducen también a la entereza. Me sucede a menudo que imagino y espero con cierto placer los peligros mortales. Me zambullo, con la cabeza gacha, insensiblemente en la muerte, sin examinarla ni reconocerla, como en una profundidad muda y oscura que me engulle bruscamente, y que me sepulta al instante en un poderoso sueño lleno de insipidez y de indolencia. Y, en las muertes breves y violentas, la consecuencia que preveo me procura más consuelo que temor me infunde el hecho. c | Dicen que, así como la vida más larga no es la mejor, la mejor muerte es la menos larga.[114] b | No me produce tanta extrañeza estar muerto como confianza morir. Me arropo y me agazapo en esta tormenta que ha de cegarme y arrebatarme furiosamente con un ataque rápido e insensible.