Los ensayos
Los ensayos ¡Si al menos fuera el caso que, asà como algunos jardineros dicen que las rosas y las violetas nacen más perfumadas cerca de los ajos y de las cebollas, porque estas plantas chupan y atraen el mal olor que hay en la tierra, también las naturalezas depravadas chuparan todo el veneno de mi aire y de la región, y me lo hicieran mucho más bueno y más puro con su vecindad,[115] de manera que no lo perdiese todo! No es asÃ; pero puede haber algo de esto: que la bondad es más hermosa y más atractiva cuando es rara, y que la contrariedad y la diversidad endurecen y fortalecen en uno el actuar bien, y lo inflaman por la rivalidad de la oposición y por la gloria.
c | Los ladrones, por propia iniciativa, no la tienen particularmente tomada conmigo. Ni yo con ellos. TendrÃa que tomarla con demasiada gente. Conciencias semejantes se albergan bajo distintas clases de vestidos,[116] semejante crueldad, deslealtad, rapiña. Y mucho peor porque es más cobarde, más segura y más oscura al amparo de las leyes. Odio menos la injusticia declarada que la traidora, la guerrera que la pacÃfica y jurÃdica. Nuestra fiebre ha surgido en un cuerpo al que apenas ha empeorado. El fuego estaba en él, la llama ha prendido. El ruido es mayor, el mal apenas.