Los ensayos
Los ensayos b | Además de obtener este provecho escribiendo sobre mÃ, he esperado otro: que, si se daba el caso de que mis inclinaciones agradaban y convenÃan a algún hombre honesto antes de mi muerte, intentara que nos reuniéramos.[149] Le he dado mucho camino ya hecho, pues todo aquello que un largo conocimiento y trato podrÃa haberle reportado en muchos años, lo ha visto en tres dÃas en este registro, y con mayor seguridad y exactitud. c | ¡Qué divertida fantasÃa!: muchas cosas que no querrÃa decir en privado, las digo en público;[150] y sobre mis saberes y pensamientos más secretos, remito a mis amigos más fieles a una librerÃa:
Executienda damus praecordia.[151]
[Les damos nuestro corazón a escrutar].
b | Si, con pruebas tan claras, yo hubiera sabido de alguien apropiado para mÃ, habrÃa ido a buen seguro a encontrarlo muy lejos. Porque, a mi juicio, la dulzura de una compañÃa acorde y agradable no puede pagarse con nada. ¡Oh!, ¡qué no es un amigo![152] ¡Hasta qué punto es cierta la antigua sentencia de que su uso es más necesario y más dulce que el de los elementos del agua y del fuego![153]