Los ensayos
Los ensayos [Que los enfermos graves sean atendidos por los más grandes médicos].
c | AntÃstenes permite al sabio amar y hacer a su manera cuanto le parezca oportuno, sin atenerse a las leyes, porque posee mejor opinión que ellas, y más conocimiento de la virtud.[199] Su discÃpulo Diógenes decÃa que a las pasiones les oponÃa la razón, a la fortuna la confianza, a las leyes la naturaleza.[200] b | Para los estómagos delicados se requieren preceptos estrictos y artificiales. c | Los buenos estómagos se valen simplemente de las prescripciones de su apetito natural. b | Asà lo hacen nuestros médicos, que comen melón y beben vino fresco mientras someten a su paciente al jarabe y a la sopa de pan.[201] No sé qué libros leen, decÃa la cortesana Lais, cuál es su sabidurÃa, cuál es su filosofÃa, pero esta gente llama a mi puerta con tanta frecuencia como los demás.[202] Puesto que nuestra licencia nos empuja siempre más allá de lo que nos es lÃcito y nos está permitido, a menudo hemos estrechado los preceptos y las leyes de nuestra vida más allá de la razón universal:
Nemo satis credit tantum delinquere quantum
permittas.[203]
[Nadie cree delinquir más allá de lo permitido].