Los ensayos
Los ensayos Sería deseable que hubiera más proporción entre el mandato y la obediencia; y parece injusto aquel objetivo que no puede alcanzarse. Ningún hombre de bien lo es tanto que, si somete todas sus acciones y pensamientos al escrutinio de las leyes, no merezca la horca diez veces a lo largo de su vida. Incluso aquel que sería muy lamentable y muy injusto castigar y perder:
Olle, quid ad te
de cute quid faciat ille, uel illa sua?[204]
[Olo, ¿qué te importa lo que él o ella hagan con su propia piel?].