Los ensayos
Los ensayos b | Me doy cuenta de que si tuviese que prepararme por entero para tales quehaceres, precisarÃa de muchos cambios y de una gran recomposición. Aunque pudiera lograrlo —y ¿por qué no iba a poder, con tiempo y empeño?—, no querrÃa. Lo poco que he intentado en esta profesión me ha quitado las ganas. Siento que a veces me humean en el alma ciertas tentaciones hacia la ambición; pero me resisto y obstino en sentido contrario:
At tu, Catulle, obstinatus obdura.[213]
[Pero tú, Catulo, manténte obstinadamente firme].
Apenas me llaman, y yo no me invito más. c | La libertad y la ociosidad, que son mis cualidades principales, son cualidades diametralmente contrarias a este oficio.