Los ensayos
Los ensayos b | A nada están los hombres por lo general más inclinados que a dar curso a sus opiniones. Cuando nos falla el medio ordinario, le añadimos el mandato, la fuerza, el hierro y el fuego. Es una desgracia llegar al punto de que la mejor piedra de toque de la verdad sea la multitud de los creyentes, en una masa en la cual el número de insensatos rebasa en tanto al de sabios. c | Quasi uero quidquam sit tam ualde quam nihil sapere uulgare[14] [Como si hubiese algo tan común como no saber nada]. Sanitatis patrocinium est, insanientium turba[15] [La multitud de insensatos es garantÃa de cordura]. b | Es difÃcil fijar el juicio en contra de las opiniones comunes. La primera persuasión, tomada del objeto mismo, se adueña de los simples; de ahà se difunde a los hábiles, bajo la autoridad del número y de la antigüedad de los testimonios. Por mi parte, en aquello en lo que no creerÃa a uno, no creerÃa a cien. Y no juzgo las opiniones por los años.