Los ensayos
Los ensayos Yo mismo, que tengo muchos escrúpulos para mentir, y que apenas me preocupo de dar crédito y autoridad a lo que digo, me doy cuenta, aun así, de que, cuando tengo un relato entre manos, me enardezco c | por la resistencia ajena o por el ardor propio de mi narración, b | y aumento e inflo el asunto con gritos, movimientos, palabras fuertes y vigorosas, e incluso por extensión y amplificación, no sin perjuicio de la genuina verdad. Pero lo hago, con todo, de tal manera que, ante el primero que me llame de vuelta y me reclame la verdad desnuda y cruda, abandono al instante mi esfuerzo y se la brindo, sin exageración, sin énfasis ni relleno. c | Una palabra viva y ruidosa, como lo es la mía común, suele dejarse ir a la hipérbole.