Los ensayos
Los ensayos Es asombroso de qué vanos inicios y frÃvolas causas suelen proceder opiniones tan famosas. Eso mismo impide la indagación. Porque mientras se buscan causas y resultados fuertes y graves y dignos de tan gran nombre, se pierden los verdaderos: escapan de nuestra vista por su pequeñez. Y, en verdad, en tales averiguaciones se requiere un inquisidor muy prudente, atento y sutil, imparcial y libre de prejuicios. Hasta el momento, todos los milagros y acontecimientos extraños se esconden ante mÃ. No he visto en el mundo monstruo y milagro más claro que yo mismo. Uno se habitúa a cualquier extrañeza con el uso y con el tiempo; pero cuanto más me trato y me conozco, más me asombra mà deformidad, menos entendido soy en mà mismo.