Los ensayos
Los ensayos b | Una vida ambiciosa y gloriosa precisa, por el contrario, ceder poco a las sospechas y sujetarlas bien; el temor y la desconfianza atraen el ataque y lo incitan. El más desafiante de nuestros reyes aseguró sus intereses sobre todo porque abandonó voluntariamente y confió su vida y libertad a sus enemigos, demostrando así que se fiaba por completo de ellos para que ellos se fiaran de él.[18] A sus legiones amotinadas y armadas contra él, César les opuso solamente la autoridad de su semblante y el orgullo de sus palabras; y confiaba tanto en sí mismo y en su fortuna que no temía poner ésta en manos de un ejército sedicioso y rebelde:
c | stetit aggere fulti
cespitis, intrepidus uultu, meruitque timeri
nil metuens.[19]
[se plantó sobre una elevación de hierba amontonada, y, con el semblante intrépido, mereció ser temido por no temer nada].