Los ensayos
Los ensayos a | Encontramos, en la bella formación que Jenofonte atribuye a los persas, que enseñaban la virtud a sus hijos como las demás naciones les enseñan las letras.[56] c | Platón cuenta que el hijo mayor en la sucesión real era criado de la siguiente manera. Cuando nacía, lo entregaban no a mujeres sino a eunucos de primera autoridad en el entorno de los reyes a causa de su virtud. Ellos se encargaban de volver su cuerpo hermoso y sano, y a los siete años le enseñaban a montar a caballo y a ir de caza. Una vez cumplidos los catorce, lo ponían en manos de cuatro: el más sabio, el más justo, el más sobrio, el más valiente de la nación. El primero le enseñaba la religión; el segundo a ser siempre veraz; el tercero a dominar sus deseos; el cuarto a no tener miedo de nada.[57]