Los ensayos
Los ensayos a | Alguien le preguntó a Zeuxidamo por qué los lacedemonios no ponÃan por escrito los preceptos del heroÃsmo y no los hacÃan leer a sus jóvenes. Le respondió que los querÃan acostumbrar a las acciones, no a las palabras.[128] Compara con éste, al cabo de quince o dieciséis años, a uno de esos latinizantes de colegio, que habrá dedicado el mismo tiempo a no aprender otra cosa que hablar. El mundo no es más que cháchara, y jamás he visto a nadie que no hable más bien más que menos de lo que debe; sin embargo, la mitad de nuestra vida se va en eso. Nos tienen cuatro o cinco años para entender las palabras y ensartarlas en frases; otros tantos para componer un gran cuerpo, extendido en cuatro o cinco partes, y otros cinco, por lo menos, para que las sepamos mezclar y entrelazar brevemente de cierta manera sutil.[129] Dejemos esto a quienes lo profesan de manera expresa.