Los ensayos
Los ensayos [Como el cazador que persigue a la liebre con frío o con calor, en la montaña o en el llano, deja de apreciarla cuando la ve presa, y sólo apresura el paso cuando le rehuye].
En cuanto se convierte en amistad, es decir, en acuerdo de voluntades, desmaya y languidece. El goce lo destruye, porque su fin es corporal y es susceptible de saciedad.[26] La amistad, por el contrario, se goza a medida que se desea; se eleva, nutre y va en aumento tan sólo con el goce, porque es espiritual y porque el alma se purifica con el uso. En otros tiempos estas pasiones volubles han tenido cabida en mí por debajo de la amistad perfecta; por no hablar de él, que las confiesa de sobra con sus versos.[27] Ambas pasiones se han llegado, pues, a conocer entre sí en mi interior; pero nunca a compararse. La primera ha mantenido su ruta con un vuelo altivo y soberbio, mirando desdeñosamente cómo la otra seguía su camino muy por debajo de ella.