Los ensayos

Los ensayos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO XXXIV

UN DEFECTO DE NUESTROS ESTADOS

a | Mi difunto padre, hombre que no contaba con otra ayuda que la de la experiencia y el natural, tenía sin embargo un juicio muy claro. Me dijo una vez que[1] había deseado poner en marcha en las ciudades cierto lugar señalado donde, quienes necesitaran alguna cosa, pudiesen acudir y registrar el asunto ante un funcionario establecido a tal efecto.[2] Por ejemplo, c | intento vender unas perlas, busco perlas que estén en venta, a | fulano quiere compañía para ir a París,[3] mengano pregunta por un sirviente de tal calidad, tal otro por un amo, tal pide un obrero, uno esto, otro aquello, cada uno según su necesidad. Y parece que este medio para advertirnos entre nosotros aportaría no poco beneficio a la convivencia pública. Porque siempre hay condiciones que se buscan mutuamente, y que, por no conocerse entre sí, dejan a los hombres en extrema necesidad.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker