Los ensayos
Los ensayos a | Mi debilidad en modo alguno altera las opiniones que debo tener sobre la fuerza y el vigor de aquellos que lo merecen. c | Sunt qui nihil laudent, nisi quod se imitari posse confidunt.[3] [Algunos sólo alaban lo que confían en poder imitar]. a | Arrastrándome por el lodo del suelo, no dejo de reparar, hasta en las nubes, en la altura inimitable de algunas almas heroicas. Es mucho para mí poseer un juicio recto si las acciones no pueden serlo, y mantener por lo menos esa pieza maestra exenta de corrupción. Algo es algo, tener la voluntad buena cuando las piernas me flaquean. El siglo en el que vivimos es tan torpe, al menos en nuestra latitud, que falta, no digo la práctica, sino incluso la imaginación de la virtud; y parece que no se trate sino de jerga de colegio:
a | uirtutem uerba putant, ut
lucum ligna.[4]
[creen que la virtud es una palabra, como el bosque leña].
el Quam uereri deberent, etiamsi percipere non possent[5] [Deberían venerarla, aunque no puedan comprenderla]. Es un adorno para colgar en un gabinete, o en la punta de la lengua, como en la punta de la oreja, para hacer bonito.