Los ensayos
Los ensayos [¡Vaya! ¿Acaso un hombre puede meterse en el espÃritu,
o acoger, algo que le sea más querido que él mismo?]
c | La soledad me parece más plausible y razonable entre quienes han entregado al mundo su edad más activa y floreciente, siguiendo el ejemplo de Tales.[32] a | Ya hemos vivido bastante para los demás; vivamos para nosotros al menos este extremo de vida. Dirijamos hacia nosotros mismos y hacia nuestra felicidad pensamientos e intenciones. No es poco asegurar la retirada; nos da suficiente trabajo sin haber de añadir otras empresas. Puesto que Dios nos concede tiempo para disponer de nuestro desalojo, preparémonos, hagamos el equipaje, despidámonos a tiempo de la compañÃa, desembaracémonos de esas violentas ataduras que nos retienen en otro sitio y nos alejan de nosotros mismos. Hay que desatar esos lazos tan fuertes, y a partir de ahora amar esto y aquello, pero no casarse sino consigo mismo. Es decir: que el resto nos pertenezca, pero no unido y adherido de tal manera que no podamos desprendernos de ellos sin desollarnos y arrancarnos a la vez alguna parte nuestra. La cosa más importante del mundo es saber ser para uno mismo.