Los ensayos
Los ensayos indulgente con el enemigo que ha caído].
Su profesión no es saber cazar bien o danzar bien,
Orabunt causas alii, caelique meatus
describent radio, et fulgentia sidera dicent;
hic regere imperio populos sciat.[10]
[Otros abogarán por sus causas, y seguirán con el compás los movimientos del cielo, y describirán los fulgores de los astros; éste, que sepa dominar a los pueblos].
a | Plutarco dice más: que mostrarse tan excelente en esas cualidades menos necesarias es presentar contra uno mismo la prueba de haber empleado mal el tiempo y el estudio que debían haberse dedicado a cosas más necesarias y útiles.[11] Así, cuando Filipo, rey de Macedonia, oyó que su hijo, el gran Alejandro, cantaba en un festín rivalizando con los mejores músicos, le dijo: «¿No te avergüenzas de cantar tan bien?».[12]