Los ensayos
Los ensayos Y además pedÃa prestado con desventaja. Porque, sin valor para pedir en persona, me entregaba al azar de una carta, que apenas ejerce presión y pone muy fácil el rechazo. Para satisfacer mi necesidad, me remitÃa más alegre y libremente a los astros de lo que después lo he hecho a mi previsión y a mi juicio.
La mayorÃa de administradores juzga horrible vivir en semejante incertidumbre, y no advierten, en primer lugar, que la mayor parte de gente vive asÃ. ¿Cuántos hombres honestos han abandonado toda seguridad, y lo hacen todos los dÃas, para perseguir el viento del favor de los reyes y de la fortuna? César se endeudó por un millón en oro, sus bienes aparte, para convertirse en César.[87] Y cuántos mercaderes empiezan a comerciar vendiendo su granja, que trasladan a las Indias:
Tot per impotentia freta?[88]
[Por tantos mares procelosos].