Los ensayos
Los ensayos Ahora bien, además, ¿por qué entre tantos discursos que persuaden de diversas maneras a los hombres a despreciar la muerte y soportar el dolor, no encontramos alguno que nos vaya bien? Y, entre tantas especies de fantasías que han persuadido a otros, ¿por qué no se aplica cada cual la que se avenga más a su talante? Si alguien no puede digerir la droga fuerte y abstergente para desarraigar el mal, que la tome al menos lenitiva para aliviarlo. c | Opinio est quaedam effeminata ac leuis, nec in dolore magis, quam eadem in uoluptate: qua, cum liquescimus fluimusque mollitia, apis aculeum sine clamore ferre non possumus. Totum in eo est, ut tibi imperes.[109] [Es una opinión afeminada y frívola acerca del dolor, y también acerca del placer, aquella que nos hace caer en un grado tal de delicuescencia y de blandura que no podemos soportar una picadura de abeja sin lamentos. Todo se resume en dominarse a sí mismo]. a | Al fin y al cabo, no escapamos a la filosofía porque demos un valor desmesurado a la dureza de los dolores y a la debilidad humana. La obligamos, en efecto, a refugiarse en estas réplicas invencibles:[110] «Si es malo vivir en la necesidad, al menos de vivir en la necesidad no hay necesidad alguna»;[111] c | «Nadie está mal mucho tiempo sino por su culpa»;[112] «Si uno no tiene valor para soportar ni la muerte ni la vida, si uno no quiere ni resistir ni huir, ¿qué le vamos a hacer?».[113]