Los ensayos
Los ensayos NO COMPARTIR LA PROPIA GLORIA
a | De todos los desvaríos del mundo, el más aprobado y más universal es el afán de reputación y de gloria, que abrazamos hasta el extremo de abandonar riquezas, descanso, vida y salud, que son bienes efectivos y sustanciales, para ir tras esa vana imagen y esa simple voz sin cuerpo ni consistencia:
a2 | La fama, ch’invaghisce a un dolce suono
gli superbi mortali, et par sí bella,
è un echo, un sogno, anzi d’un sogno un ombra
ch’ad ogni vento si dilegua et sgombra.[1]
[La fama, que fascina con su dulce son a los soberbios mortales y parece tan hermosa, es un eco, un sueño, más bien la sombra de un sueño que, al menor viento, se disipa y desvanece].