Los ensayos

Los ensayos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Ítem, le agradezco a Jacques Amyot que haya mantenido, en el curso de una obra en francés, los nombres latinos íntegros, sin abigarrarlos ni alterarlos para darles una terminación francesa.[11] Al principio, parecía algo un poco duro, pero ahora el uso, gracias a la autoridad de su Plutarco, les ha hecho perder ante nosotros toda la extrañeza. He deseado con frecuencia que quienes escriben libros de historia en latín dejen nuestros nombres tales como son. Porque, cuando Vaudemont se convierte en Vallemontanus, y se los metamorfosea para adornarlos a la manera griega o romana, no sabemos ya dónde estamos y dejamos de reconocerlos.

Para concluir nuestra cuenta: es una práctica abyecta y de perniciosas consecuencias que en Francia se llame a cada cual por el nombre de su tierra y dominio, y la cosa del mundo que más lleva a mezclar y desconocer los linajes. El hijo pequeño de una buena familia, que ha heredado una tierra por cuyo nombre ha sido conocido y honrado, no puede abandonarlo honestamente; diez años después de su muerte, la tierra se va a un extraño que hace lo mismo: adivinad qué conocimiento tenemos de esos hombres. No es necesario ir a buscar otros ejemplos que los de la Casa Real, en la que hay tantos nombres como posesiones —sin embargo, el tronco original se nos ha escapado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker