Los ensayos
Los ensayos Pero, en suma, ¿qué puede esperar de mejor que lo que acaba de perder? Aquí no es como en la esgrima, en la cual el número de contactos da la victoria: mientras el enemigo permanezca en pie, hay que volver cada vez a empezar; no es victoria si no acaba la guerra. En la escaramuza en la que César se llevó la peor parte cerca de la ciudad de Oricos, reprochaba a los soldados de Pompeyo que se habría visto perdido si su capitán hubiera sabido vencer,[6] y le calzó las espuelas de modo muy distinto cuando llegó su ocasión.