Los ensayos
Los ensayos a | Nuestros antepasados, sobre todo en la época de la guerra de los ingleses,[20] en los combates solemnes y las batallas campales, permanecían todos casi siempre a pie, porque no se fiaban sino de la propia fuerza y del vigor de su ánimo y de sus miembros en asunto tan precioso como el honor y la vida. c | Diga lo que diga Crisanto en Jenofonte,[21] a | ligas tu valor y tu fortuna a los de tu caballo; sus heridas y su muerte comportan la tuya como consecuencia; su miedo o su fogosidad te hacen arrojado o cobarde; si no obedece al freno o a la espuela, tu honor pagará por ello. Así pues, no me extraña que esos combates fuesen más firmes y más furiosos que los que se efectúan a caballo:
b | cedebant pariter, pariterque ruebant
uictores uictique, neque his fuga nota neque illis.[22]
[vencedores y vencidos retrocedían juntos o avanzaban
juntos; ni unos ni otros conocían la huida].