Los ensayos
Los ensayos Quinto Fabio Máximo Rutiliano, contra los samnitas, al ver que su caballería, después de tres o cuatro cargas, había fracasado en su intento de arrollar el batallón de los enemigos, tomó la resolución de que desembridasen a sus caballos y los picasen a todo trance con las espuelas. Nada pudo detenerlos y, a través de las armas y los hombres derribados, abrieron paso a su infantería, que completó una derrota muy sangrienta.[51] Otro tanto ordenó Quinto Fulvio Flaco contra los celtíberos: «Id cum maiore ui equorum facietis, si effrenatos in hostes equos immittitis; quod saepe romanos equites cum laude fecisse sua, maemoriae proditum est. Detractisque frenis, bis ultro citroque cum magna strage hostium, infractis omnibus hastis transcurrerunt»[52] [Los caballos cobrarán más fuerza si los lanzáis contra los caballos enemigos a rienda suelta. Los caballeros romanos lo han hecho así a menudo con honor, según refiere la tradición. Sueltas las bridas, pasaron dos veces a través de los enemigos, adelante y atrás, con gran estrago y rompiendo todas las lanzas].