Los ensayos
Los ensayos Quod pectus, quod crura tibi, quod brachia uellis,[5]
[Te depilas el pecho, las piernas y los brazos],
aunque tuviesen ungüentos propios para ello:
Psilotro nitet, aut arida latet oblita creta.[6]
[Le brilla la piel de pasta depilatoria o se esconde bajo la tiza seca].
Les gustaba dormir blandamente, y alegan como prueba de resistencia dormir en un colchón.[7] Comían tumbados en lechos, más o menos en la misma posición que los turcos de nuestro tiempo:
Inde thoro pater Aeneas sic orsus ab alto.[8]
[Entonces desde su elevado lecho el padre Eneas empezó así].
Y se cuenta de Catón el Joven que, tras la batalla de Farsalia, afligido por la penosa situación de los asuntos públicos, comió siempre sentado, adoptando una forma de vida austera.[9] Besaban las manos a los grandes para honrarlos y halagarlos; y los amigos se besaban entre sí al saludarse, a2 | como hacen los venecianos:
a | Gratatusque darem cum dulcibus oscula uerbis.[10]
[Y, felicitándote, te besaré con dulces palabras].