Los ensayos
Los ensayos a | Sentimos que nada de lo que cae en nuestro conocimiento y posesión nos satisface, y andamos embobados tras las cosas futuras y desconocidas, pues las presentes no nos sacian —a mi juicio no porque no tengan bastante con que saciarnos, sino porque la manera en que nos apropiamos de ellas es enfermiza y desordenada—:
b | Nam, cum uidit hic, ad usum quae flagitat usus,
omnia iam ferme mortalibus esse parata,
diuitiis homines et honore et laude potentes
affluere, atque bona natorum excellere fama,
nec minus esse domi cuiquam tamen anxia corda,
atque animum infestis cogi seruire querelis:
intellexit ibi uitium uas efficere ipsum,
omniaque illius uitio corrumpier intus,
quae collata foris et commoda quaeque uenirent.[3]
[Pues cuando vio que los mortales disponÃan de casi todo lo necesario, que los poderosos estaban colmados de riquezas, honor y gloria, y destacaban por la buena fama de sus hijos, pero que, en su intimidad, nadie dejaba de sentir angustia en su corazón, ni de tener el alma sumida en quejas, comprendió que el mal provenÃa del vaso mismo y que éste corrompÃa con su mal todo aquello que, recogido fuera, se introducÃa en él, incluso los bienes].