Los ensayos
Los ensayos a | Nuestro deseo es indeciso e incierto; nada sabe poseer y nada sabe gozar rectamente. El hombre, considerando que se debe al vicio de las cosas que posee, se llena y nutre de otras cosas que ni sabe ni conoce, a las cuales aplica deseos y esperanzas, y a las cuales rinde honor y reverencia. Como dice César: «Communi fit uitio naturae ut inuisis, latitantibus atque incognitis rebus magis confidamus, uehementiusque exterreamur».[4]