Los ensayos
Los ensayos c | Los campesinos simples son gente honorable, y gente honorable son los filósofos o, según los llama nuestro tiempo,[12] las naturalezas fuertes e ilustres, enriquecidas por una larga instrucción en ciencias útiles. Los mestizos, que han desdeñado la primera posición, la ignorancia de las letras, y no han podido alcanzar la otra —el culo entre dos sillas,[13] entre los cuales estoy yo y tantos más—, son peligrosos, ineptos, importunos. Son éstos los que turban el mundo. Por eso, por mi parte retrocedo en la medida de mis fuerzas a la primera y natural posición, de donde en vano he intentado salir. La poesía popular y puramente natural tiene ingenuidades y gracias que la hacen comparable a la insigne belleza de la poesía perfecta según el arte. Así se ve en las villanescas de Gascuña y en las canciones que nos traen de aquellas naciones que no conocen ciencia alguna, ni siquiera la escritura.[14] La poesía mediocre que se detiene en medio es desdeñada, sin honor ni valor.[15]