Los ensayos
Los ensayos a | Si examinara todas las acciones humanas hermosas de las que he tenido noticia, del tipo que sean, dirÃa que hay más, contando las que se han producido tanto en los siglos antiguos como en el nuestro, antes de la edad de treinta años que después. c | Con frecuencia incluso en la vida de los mismos hombres. ¿No puedo decirlo con toda firmeza de la de AnÃbal y de Escipión, su gran adversario? No menos de la mitad de su vida la vivieron de la gloria adquirida en su juventud: grandes hombres después, en comparación con todos los demás, pero en absoluto si los comparamos consigo mismos. a | En cuanto a mÃ, tengo por cierto que, después de esta edad, tanto mi espÃritu como mi cuerpo han disminuido más que aumentado, y retrocedido más que avanzado. Es posible que a quienes empleen bien el tiempo la ciencia y la experiencia se les incrementen con la vida; pero la vivacidad, la rapidez, la firmeza y otras caracterÃsticas mucho más nuestras, más importantes y esenciales, se marchitan y languidecen:
b | ubi iam ualidis quassatum est uiribus aeui
corpus, et obtusis ceciderunt uiribus artus,
claudicat ingenium, delirat linguaque mensque.[4]