Los ensayos
Los ensayos [Cuando el cuerpo ha sido quebrantado por los duros embates de la edad, y los miembros han desfallecido, con sus fuerzas embotadas, el ingenio claudica, la lengua y la mente deliran].
A veces es el cuerpo el que se rinde primero a la vejez, a veces es también el alma; y he visto a bastantes cuyo cerebro se debilitó antes que el estómago y las piernas. Y es un mal mucho más peligroso porque es poco perceptible para quien lo sufre, y de oscura apariencia. Por esta vez, a | me quejo de las leyes no porque nos mantengan en la tarea demasiado tiempo, sino porque nos ponen a trabajar excesivamente tarde. Me parece que, habida cuenta la debilidad de nuestra vida, y a cuántos escollos comunes y naturales está expuesta, no deberíamos dedicar una parte tan grande al crecimiento, a la ociosidad y al aprendizaje.