Los ensayos
Los ensayos Quod petiit, spernit; repetit quod nuper omisit;
aestuat, et uitae disconuenit ordine toto.[9]
[Lo que ha buscado, lo rechaza; busca de nuevo lo que acaba
de dejar; se agita y contradice el orden entero de su vida].
Nuestra forma común es seguir las inclinaciones del deseo, a la izquierda, a la derecha, hacia arriba, hacia abajo, según nos arrastre el viento de las ocasiones. Sólo pensamos lo que queremos en el instante que lo queremos,[10] y cambiamos como ese animal que adopta el color del sitio donde lo ponen.[11] Lo que nos hemos propuesto ahora, lo cambiamos poco después, y poco después volvemos sobre nuestros pasos;[12] no es sino oscilación e inconstancia:
Ducimur ut neruis alienis mobile lignum.[13]
[Somos conducidos por hilos ajenos como marionetas de madera].
No andamos; nos arrastran, como a las cosas que flotan, a veces con suavidad, a veces con violencia, según esté el agua embravecida o calmada:[14]
b | nonne uidemus
quid sibi quisque uelit nescire, et quaerere semper,
commutare locum, quasi onus deponere possit?[15]