Los ensayos
Los ensayos b | No alcanzo a entender, sin embargo, cómo es posible prolongar el deleite de la bebida más allá de la sed, y forjarse en la imaginación un deseo artificial y contrario a la naturaleza. Mi estómago no llegaría hasta ese punto. Bastante trabajo tiene con acabar lo que toma por necesidad. c | Mi constitución me lleva a no hacer caso de la bebida sino después de comer; y por eso el último trago que bebo es casi siempre el mayor. Y dado que en la vejez nuestro paladar está obturado por el reúma o alterado por cualquier otra mala constitución, el vino nos parece mejor a medida que abrimos y limpiamos nuestros poros. Al menos, yo casi nunca aprecio bien el sabor la primera vez.[33] Anacarsis se asombraba de que los griegos bebiesen, al final de la comida, en vasos mayores que al principio.[34] Lo hacían, creo yo, por la misma razón que los alemanes, que empiezan entonces la disputa por ver quién bebe más.