Los ensayos
Los ensayos concidit, et spumas agit; ingemit, et fremit artus;
desipit, extentat neruos, torquetur, anhelat,
inconstanter et in iactando membra fatigat,[17]
[atrapado a menudo por la fuerza de la enfermedad, cae ante nuestros ojos como alcanzado por un rayo, echa espumarajos, gime y los miembros le tiemblan, delira, tensa los músculos, se retuerce, respira inconstantemente y fatiga sus miembros agitándose],
a | o heridos en la cabeza, a los que oímos gemir y a veces dar suspiros desgarradores, aunque saquemos de ellos ciertos signos por los que parece que les queda aún conocimiento, y algunos movimientos que les vemos hacer con el cuerpo, he pensado siempre, digo, que tenían tanto el alma como el cuerpo sepultados y adormecidos:[18]
b | Viuit, et est uitae nescius ipse suae.[19]
[Vive, y no tiene conciencia de su vida].
a | Y no podía creer que, con tan gran aturdimiento de los miembros y tan gran desfallecimiento de los sentidos, el alma pudiera mantener fuerza alguna en su interior para reconocerse. Y que, de este modo, no tenían razón alguna que les atormentase y que les pudiese hacer juzgar y sentir la miseria de su condición; y que, por consiguiente, no eran muy de compadecer.