Los ensayos
Los ensayos [y se equivoca mucho, al menos en mi opinión, quien cree que el poder que se ejerce por la fuerza es más firme y más estable que aquel que se funda en la amistad].
b | Denuncio toda violencia en la educación de un alma tierna a la que se forma para el honor y la libertad. Hay no sé qué de servil en el rigor y en la obligación, y creo que aquello que no puede lograrse con la razón, y con prudencia y destreza, no se logra jamás a la fuerza. Me han criado asÃ. A lo que cuentan, en toda mi infancia no probé los golpes más que en dos ocasiones, y muy suavemente. He pagado con la misma moneda a los hijos que he tenido; se me mueren todos muy pequeños, pero c | Leonor, b | la única hija que ha escapado a este infortunio, ha cumplido más de seis años sin que se haya empleado en su dirección, ni para castigar sus faltas infantiles —la indulgencia de su madre se aplica a ello con suma facilidad—, otra cosa que palabras, y muy dulces.[11] Y aun cuando mi deseo se viera frustrado, hay bastantes otras causas a las que echar la culpa sin reprochar nada a mi educación, que sé que es justa y natural. HabrÃa sido mucho más escrupuloso aún en este punto con varones, menos nacidos para servir, y de condición más libre. Me habrÃa gustado llenar su ánimo de nobleza y libertad. No he visto otro resultado de los azotes que hacer las almas más cobardes o más maliciosamente obstinadas.