Los ensayos
Los ensayos b | Las mujeres son siempre proclives al desacuerdo con sus maridos.[31] c | Aprovechan a dos manos cualquier pretexto para oponerse a ellos; cualquier excusa les sirve de plena justificación. He visto a alguna que robaba gravemente a su marido para, según decía a su confesor, dar limosnas más abundantes. ¡Fíate de esta dispensa religiosa! Ninguna acción les parece bastante digna si procede de la concesión del marido. Han de usurparla o con astucia o a la fuerza, y siempre injustamente, para atribuirle gracia y autoridad. Así, en el asunto que me ocupa, b | cuando es contra un pobre anciano, y a favor de los hijos, empuñan este pretexto, y sirven con él a su pasión con todo orgullo; c | y, como si estuvieran igualmente sometidos, se ponen enseguida a conspirar contra su dominación y gobierno. b | Si son varones, grandes y vigorosos, se ganan también de inmediato, a la fuerza o por medio de favores, al mayordomo y al contable, y a todos los demás.