Los ensayos
Los ensayos Sobre las Memorias del señor Du Bellay: «Siempre es grato ver las cosas escritas por quienes han experimentado cómo deben ser dirigidas; pero no puede negarse que se descubre de manera evidente, en estos dos señores,[61] una gran disminución de la franqueza y de la libertad de escritura que brilla en los antiguos de su clase, por ejemplo en el señor de Joinville, ligado a san Luis, y en Eginardo, canciller de Carlomagno, y, más recientemente, en Philippe de Commynes.[62] Aquí se trata más bien de un alegato a favor del rey Francisco contra el emperador Carlos V que de una historia. No quiero creer que hayan cambiado nada del asunto principal; pero hacen profesión de deformar el juicio sobre los acontecimientos, a menudo contra la razón, en beneficio nuestro, y de omitir todo aquello que es delicado en la vida de su señor. La prueba está en las caídas en desgracia de los señores de Montmorency y Brion, que son omitidas; de la señora de Etampes no figura ni siquiera el nombre.[63] Pueden ocultarse las acciones secretas; pero callar lo que todo el mundo sabe, y las cosas que han acarreado efectos públicos y de tanta gravedad, es un defecto inexcusable. En suma, para tener noticia cabal sobre el rey Francisco y sobre las cosas acaecidas en su tiempo, hay que buscar en otro sitio, si se me hace caso. El provecho que puede sacarse de aquí reside en la narración detallada de las batallas y de los hechos militares en que estos gentilhombres participaron; en ciertas frases y acciones privadas de algunos príncipes de su tiempo; y en los tratados y las negociaciones llevados a cabo por el señor de Langey, donde hay multitud de cosas dignas de ser sabidas, y razonamientos no vulgares».