Los ensayos
Los ensayos a | Los desenfrenos en los que me he visto envuelto no son a Dios gracias de los peores. Los he condenado para mis adentros como lo merecen, pues mi juicio no ha sufrido su infección. Al contrario, los censuro con más rigor en mà que en otro. Pero eso es todo, porque, por lo demás, ofrezco muy poca resistencia, y me dejo inclinar con excesiva facilidad hacia el otro lado de la balanza, salvo para ordenarlos y para impedir su mezcla con otros vicios, la mayorÃa de los cuales, si uno no vigila, se entrelazan y entreveran. Los mÃos, los he delimitado y contenido tan solos y simples como he podido:
b | nec ultra
errorem foueo.[29]
[y no alimento más el error].