Los ensayos
Los ensayos a | Yo aconsejaría que estos ejemplos de rigor, mediante los cuales se pretende contener al pueblo en el deber, se aplicasen contra los cadáveres de los criminales. Porque, ver que se les priva de sepultura, se les hierve y descuartiza, afectaría casi tanto al vulgo como las penas que se hace sufrir a los vivos, aunque en realidad sea poca cosa o nada, c | como dice Dios: «Qui corpus occidunt, et postea non habent quod faciant»[45] [Los que matan el cuerpo y después no tienen qué hacer]. Y los poetas realzan de manera singular el horror de esta imagen, e incluso por encima de la muerte:
Heu! reliquias semiassi regis, denudatis ossibus,
per terram sanie delibutas foede diuexarier.[46]
[¡Ay!, esparcirán ignominiosamente por el suelo los restos
cubiertos de icor de un rey medio quemado, con los huesos desnudos].