Los ensayos
Los ensayos Platón y estos ejemplos pretenden concluir que somos conducidos a la creencia en Dios por razón o a la fuerza.[38] El ateísmo es una proposición como desnaturalizada y monstruosa, difícil, además, y ardua de establecer en el espíritu humano por más insolente y desordenado que pueda ser. Así, se ha visto a bastantes que, por la vanidad y el orgullo de concebir opiniones fuera de lo vulgar y reformadoras del mundo, se esfuerzan por profesarlo en apariencia, y que, si son lo bastante insensatos, no son sin embargo lo bastante fuertes para fijarlo en su conciencia. Si les asestáis un buen espadazo en el pecho, no dejarán de juntarlas manos hacia el cielo. Y cuando el temor o la enfermedad hayan abatido y entumecido este fervor licencioso de voluble humor, no dejarán de echarse atrás y de dejarse llevar, muy sensatamente, según las creencias y los ejemplos públicos. Una opinión seriamente digerida es cosa distinta de estas impresiones superficiales que, surgidas del desenfreno de un espíritu dislocado, nadan azarosa e inciertamente en la fantasía. ¡Hombres bien miserables y descerebrados, que tratan de ser peores de lo que son capaces! b | El error del paganismo, y la ignorancia de nuestra santa verdad, dejaron caer a esta gran alma[39] —pero grande solamente con grandeza humana— también en otro engaño cercano: que los niños y los ancianos son más susceptibles de religión,[40] como si ésta surgiera y extrajera su crédito de nuestra flaqueza.