Los ensayos
Los ensayos a | Es también regla común en todas las reuniones que corresponde a los inferiores llegar antes a una cita, pues hacerse esperar conviene más a los más ilustres. Sin embargo, en la entrevista que se organizó entre el papa Clemente y el rey Francisco en Marsella, el rey, tras disponer los preparativos necesarios, se alejó de la ciudad, y dio al Papa dos o tres dÃas de tiempo para que entrara y se repusiera antes de acudir a su encuentro.[2] Y, asimismo, en la entrada del Papa, de nuevo, y del emperador en Bolonia, el emperador permitió al Papa ser el primero, y apareció después.[3] En las entrevistas entre tales prÃncipes es ceremonia habitual, según dicen, que el más grande llegue antes que los demás al lugar asignado, antes incluso que aquel en cuya casa se celebra la reunión; e interpretan que se hace asà para que esta apariencia atestigüe que los inferiores van al encuentro del más grande y lo buscan, y no él a ellos.