Los ensayos
Los ensayos c | No sólo cada país sino cada ciudad y cada profesión tienen su cortesía particular. Me han instruido en ella con bastante esmero en mi infancia, y he vivido en compañía bastante buena para no ignorar las leyes de la francesa; y podría dar lecciones. Me gusta seguirlas, pero no con tanta meticulosidad que coarten mi vida. Tienen ciertas formas penosas que, con tal de que se olviden por discreción y no por error, no hay mengua de gracia. Con frecuencia he visto a hombres descorteses por exceso de cortesía, e importunos por civilidad. El arte de la sociabilidad es por lo demás muy útil Es, como la gracia y la belleza, un conciliador de los primeros accesos a la sociedad y a la familiaridad; y, por consiguiente, nos abre la puerta a instruirnos con los ejemplos ajenos, y a realzar y exhibir nuestro ejemplo, si es en alguna medida instructivo y digno de comunicación.