Los ensayos
Los ensayos Condenamos todo aquello que nos parece extraño y aquello que no entendemos. Nos ocurre así con el juicio que emitimos sobre los animales. Poseen muchas características que se asemejan a las nuestras; a partir de ellas podemos inferir por comparación alguna conjetura; pero ¿qué sabemos de cuanto tienen de particular? Los caballos, los perros, los bueyes, las ovejas, los pájaros y la mayoría de los animales que viven con nosotros reconocen nuestra voz, y se dejan conducir por ella. Así lo hacía incluso la morena de Craso, y acudía a él cuando la llamaba; y lo hacen también las anguilas que se encuentran en la fuente de Aretusa.[166] b | Y he visto bastantes viveros donde los peces acuden a comer al oír determinado grito de sus cuidadores:
a | nomen habent, et ad magistri
uocem quisque sui uenit citatus.[167]
[tienen nombre y acuden a la voz del amo cuando se les llama].