Los ensayos
Los ensayos Pero, en cuanto a la cobardÃa, lo cierto es que la manera más común de castigarla es mediante la deshonra y la ignominia. Y se dice que tal regla fue puesta por primera vez en práctica por el legislador Carandas y que, con anterioridad a él, las leyes griegas castigaban con la muerte a quienes habÃan huido de una batalla. Él, por su parte, ordenó tan sólo que permanecieran tres dÃas sentados en medio de la plaza pública vestidos con ropa de mujer: esperaba poder aún valerse de ellos tras devolverles el valor con esta deshonra[4] —c | suffundere malis hominis sanguinem quam effundere[5] [que la sangre sonroje la cara del hombre en vez de que se derrame]—. a | Parece asimismo que las leyes romanas condenaban antiguamente con la muerte a quienes se daban a la fuga. Amiano Marcelino cuenta, en efecto, que el emperador Juliano condenó a diez de sus soldados, que habÃan huido durante un ataque contra los partos, a ser degradados, y después a sufrir muerte, de acuerdo, dice, con las leyes antiguas. Sin embargo, en otro lugar, por una falta semejante, a otros los condena tan sólo a permanecer junto a los prisioneros, bajo la enseña del bagaje.[6] c | La dura condena del pueblo romano contra los soldados escapados de Cannas, y, en la misma guerra, contra quienes acompañaron a Cneo Fulvio en su derrota, no llegó a la muerte.[7] Con todo, es de temer que la deshonra los desespere y los vuelva no ya amigos frÃos[8] sino enemigos. a | En tiempos de nuestros padres, el señor de Franget, antiguo lugarteniente de la compañÃa del mariscal de Châtillon, que habÃa sido nombrado gobernador de FuenterrabÃa, en lugar del señor de Lude, por el mariscal de Chabannes, rindió la plaza a los españoles. Fue condenado por ello a la degradación de su nobleza, y tanto a él como a su descendencia se les declaró plebeyos sujetos a tributos e incapaces de llevar armas. Esta dura sentencia fue ejecutada en Lyon. Más adelante sufrieron un castigo similar todos los gentilhombres que se hallaban en Guisa cuando entró el conde de Nassau, y otros más después.[9]