Los ensayos
Los ensayos es en verdad poética, pues son muchos los animalillos que tienen la vista por entero vuelta hacia el cielo; y el cuello de los camellos y las avestruces, me parece incluso más alzado y recto que el nuestro.[245] c | ¿Acaso algún animal no tiene la cara arriba y no la tiene delante y no mira enfrente, como nosotros, y no divisa, cuando adopta su postura normal, tanto del cielo y de la tierra como el hombre? ¿Y qué caracterÃsticas de nuestra constitución corporal según Platón y Cicerón no son aplicables a mil clases de animales?[246]
a | Los que más se nos parecen son los más feos y viles de toda la banda. Son, en efecto, en cuanto a apariencia externa y forma de la cara, los monos:
c | Simia quam similis, turpissima bestia, nobis![247]
[¡El simio, el animal más feo, cómo se nos parece!].
a | En cuanto al interior y a las partes vitales, es el cerdo.[248] Ciertamente, cuando imagino al hombre del todo desnudo —incluso en el sexo que parece participar más de la belleza—, sus taras, su vulnerabilidad natural y sus imperfecciones, me parece que hemos tenido más razón que cualquier otro animal para cubrirnos. Tenemos excusa por tomar prestado de aquellos a los que la naturaleza favoreció en esto más que a nosotros, para adornarnos con su belleza y escondernos[249] bajo sus despojos, de lana, pluma, pelo o seda.