Los ensayos
Los ensayos c | Sin embargo, no hay que imaginarla[307] tan lívida que esté exenta de todo sentimiento. Crantor tenía razón, en efecto, al oponerse a la ausencia de dolor de Epicuro si se la hacía tan profunda que no hubiera lugar siquiera para el acceso y el surgimiento de males.[308] No alabo tal ausencia de dolor, que no es posible ni deseable. Me alegra no estar enfermo; pero, si lo estoy, quiero saberlo; y si me cauterizan o me hacen una incisión, quiero sentirlo. Lo cierto es que si se arrancara la percepción del mal, se extirparía al mismo tiempo la percepción del placer, y a fin de cuentas se aniquilaría al hombre. Istud nihil dolere, non sine magna mercede contingit immanitatis in animo, stuporis in corpore[309] [Esta ausencia de dolor no se da sino al alto precio del embrutecimiento del alma y la torpeza del cuerpo]. Para el hombre el mal es a su vez bien. Ni debe evitar siempre el dolor, ni seguir siempre el placer.